viernes, 1 de agosto de 2008

Hay 40 grados


Poca gente pasó este sábado por Kathmandú, a primera hora vino Al-X-Rock's con su gente y mas tarde llegó Hector Mingues, también con unos amigos, otro que no suele perderse las sesiones es Miguel y allí estuvo. Lo pasamos bien sin grandes sobresaltos y la vuelta a casa no fue tan dura como el domingo pasado.




Por la tienda pasaron Jazz y su papá, que se compraron unos discos de Rap español y unas camisetas; Jazz, con sus tres añitos, era super-activo, le regalamos unas pegatinas y casi me parto cuando le oigo decir en francés que la pegata de El Sr. Rojo le daba miedo.


Volvió El Gato que se llevó un EP de Kindred Spirits y luego lo celebramos con unas cervecitas bien fresquitas. Como empieza a ser costumbre, El Gato repitió visita al día siguiente, esta vez acompañado de Joka (Guante Blanco) y nos comentó sobre el estado de su próximo trabajo.


Bueno peña, pues no hay mucho más que contar por el momento, así que recibid fuerte abrazo y llevadlo bien.







Hey DJ (2)


"Esto es lo que nadie ve" dice Jadd cuando salimos del Kathmandú a las 6 y pico de la mañana, borrachos, oliendo a pestes y subiendo esas infernales escaleras que tan poco cuesta bajar; todos los curros tienen sus más y sus menos y la vuelta a casa derrotado es una de las peores caras de poner discos; cierto, es que una vez está uno en casa, la cosa cambia, pero hay que llegar.

De pinchar, mola cuando ves a la gente pasarlo bien, bailando, incluso retozando; mola cuando llegan a la cabina y te dicen cosas como: "Que guapo ese tema de Maceo" o "Que alegría!, cuanto tiempo hacía que no escuchaba a Stlyle Council" o "Menudo pedazo de sesión que os habeis marcado esta noche"; todo esto mola y mucho, pero no toda la peña que se acerca a los platos llega del mismo palo; a veces suena Sly y te dicen "Podrías poner algo de Funk?" otras piden caña, marcha o te dicen que cambies de música; esto no mola nada de nada, es más, molesta y mucho.

Por hoy voy a pasar del tema DJ, pero volveré al ataque, con generalidades y con situaciones vividas en primera persona en las cabinas de esta tierra que nos ha tocado.


Creo que ya hemos encontrado la forma definitiva de colocar el cartel en la fachada de la tienda y que ni se nos caiga, ni nos lo arranque un vándalo (o vándala, que nunca se sabe y no hay que ser sexista).

Agotado el último nº de Wax Poetics, el amigo Bayo se lo llevó junto con un Enlace Funk.
Bueno, me despido por hoy.
Saludos